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Viajar en tren usando energía eléctrica
21 Feb 2018

Viajar en tren usando energía eléctrica


Cada 48 horas, en Rusia, “El Transiberiano” une a Moscú con Vladivostok. Un viaje en tren que se hace a través de 8.919 kilómetros de vía durante siete días. Un recorrido electrificado que no produce contaminación ambiental.

 

La explicación a este fenómeno común en toda Europa es que los países invierten en generación de energía para abaratar costos, ya sea por medio de centrales nucleares, en su gran mayoría, presas hidroeléctricas y como desde hace ya varios años, trabajan en el desarrollo de energías renovables, como lo son la solar y eólica. Es por eso que utilizan trenes y tranvías eléctricos, para economizar energía y mejorar el servicio público.


Con más de 13 millones y medio de kilómetros cuadrados, el Imperio Ruso era el país más grande de la tierra. Sus enormes distancias y clima extremó hacían la comunicación no sólo difícil, sino a veces imposible. Cuando, en el siglo XIX los ferrocarriles revolucionaron el mundo, ningún país se vio más profundamente afectado que el Imperio Ruso. Multitud de hazañas tuvieron allí relación con el ferrocarril, en particular con el más famoso de su tiempo: "El Transiberiano''.

 

Su construcción comenzó en 1891. Diez años después, Moscú y Vladivostok quedaban unidas por 8.919 kilómetros de vía que atravesaban heladas estepas y remotos desiertos, montañas de roca viva e inhóspitas zonas de hielo perpetuo. El viaje duraba 12 días, cruzando 9 husos horarios. En tiempos del Zar, el confort del tren era asombroso. Chefs de renombre dirigían su restaurante. Disponían de cuartos de baño, saunas y gimnasios. Rusia se convirtió en la primera potencia ferroviaria. Las locomotoras rusas, desde la popular "0'' de 1893 con 500 Caballos de fuerza (CV), equipada ya con doble expansión, hasta las famosas serie "E'', de 5 ejes tractores, fabricadas durante 45 años, pasando por las rápidas clases "S'' y "ShCh'', estuvieron a la altura en su época. Fueron también los rusos quienes, en la Primera Guerra Mundial, introdujeron los trenes hospital y trenes blindados que, fuertemente acorazados y artillados, libraron combate en todas las vías.


Hoy, en pleno siglo XXI, el ferrocarril, sigue siendo el medio de transporte más barato. Esta vez, impulsado por energía eléctrica.

 

 

 

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