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¿Cómo proteger las instalaciones eléctricas?
29 Sep 2017

¿Cómo proteger las instalaciones eléctricas?


Las instalaciones eléctricas domiciliarias se exponen a tres tipos de eventos que pueden generar situaciones de riegos: la sobrecarga, el cortocircuito y la fuga de tierra. Es importante conocer qué medidas se pueden emplear para su protección.

La sobrecarga ocurre cuando en la instalación aumenta el consumo de corriente de una forma lenta y gradual. Si este aumento no se detiene a tiempo, en algún momento la corriente será excesiva y puede dañar partes de la instalación.

El cortocircuito se da al unir dos cables bajo tensión. La corriente crece muy rápidamente y sin límite, hasta que alguna parte de la instalación se queme por el exceso de calor, interrumpiendo el circuito.

Por su parte, la fuga de tierra sucede cuando falla la aislación de un cable. Al ocurrir este evento, un conductor con energía hace contacto con la parte metálica, la que queda energizada. Si una persona toca esta parte energizada, recibirá una descarga eléctrica.

Para proteger tanto las instalaciones como a las personas, debemos contar con ciertos dispositivos que brindan protección para cada caso. Los interruptores termomagnéticos y los fusibles protegen a la instalación de las sobrecargas y cortocircuitos, mientras que los disyuntores diferenciales cuidan a las personas en caso de fuga a tierra.

Los fusiles consisten de un alambre por el que circula la corriente de la instalación eléctrica. Cuando esta sobrepasa un cierto valor relacionado con la sección del alambre, éste se funde por efecto del calor, interrumpiendo el paso de la corriente y protegiendo así el resto de la instalación. Sin embargo, en muchos países ya no se usan para instalaciones domiciliarias y deben ser reemplazados por interruptores termomagnéticos.

Los interruptores termomagnéticos son unos dispositivos que tienen en su interior dos mecanismos de acción: uno térmico, que abre el interruptor cuando el paso de corriente excesiva calienta un elemento metálico situado en su interior, y otro magnético, que acciona sobre un electroimán que también abre el interruptor al ser energizado por la corriente. El mecanismo es apropiado para proteger la instalación de la sobrecarga y la parte magnética resguarda los cortocircuitos.

Por último, el disyuntor diferencia nos permite comparar continuamente el valor de la corriente que pasa por los dos cables de la instalación. Si se produce una fuga o pérdida a tierra, se ocasionará un desbalance de corrientes, ya que hay una derivación y una parte de esta se cierra por otro circuito. Al detectar este desbalance, el disyuntor abre el circuito para eliminar esta situación.

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